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Nuestra filosofía

Por la experiencia de nuestra vida médica, y como integrantes de la sociedad, diariamente comprobamos que las situaciones descriptas a nivel generacional son distintas para cada miembro del grupo familiar, y que cada uno de ellos reacciona a su manera, provocando frecuentemente conflictos, frustraciones, sentimientos de culpa, cansancio, stress, sobrecarga emocional en ellos y en el anciano, y culminan resintiendo toda la relación familiar.





Cuando aparecen estas etapas y no podemos hallar soluciones en el propio hábitat, debemos pensar en una institución especializada que los contenga.

Un ámbito que responda a las necesidades reales de los mayores: descanso, atención médica, alimentación apropiada, convivencia serena, cuidados y fundamentalmente un marco de comprensión, afecto, respeto de la individualidad y oportunidad de compartir momentos creativos y placenteros para disfrutar con alegría de una vejez digna, conservando gustos, hábitos y la posibilidad de rodearse de sus pertenencias más queridas para tener “su lugar” en nuestro lugar.